Mi Experiencia en los Estados Unidos: Parte Uno

Back to Article
Back to Article

Mi Experiencia en los Estados Unidos: Parte Uno

Valentina Tabasquez, Staff Writer

Hang on for a minute...we're trying to find some more stories you might like.


Email This Story






Mi salida de Venezuela fue algo muy duro para mí. Nunca pensé que las despedidas fueran algo tan fuerte y triste sobre todo con tus personas más cercanas. Es como arrebatarle un dulce a un niño pequeño. Solo espero que esta experiencia haya valido la pena..

El primer vuelo que fue hasta Santo Domingo no estuvo tan mal salvo de algunas turbulencias, pero gracias a Dios pudimos llegar bien. Cuando llegamos esperamos más o menos veinte minutos para poder abordar nuestro siguiente vuelo que era hasta Miami. Luego de dos horas y media llegamos a Miami con una gran alegría, yo aun no lo podía creer que estaba ahí, en ese gran lugar que sé que la mayoría de la población humana desearía estar ahí.

Nunca senti tanta emocion y nervios cuando pasé por migración, más cuando nos metieron a un “Cuarto” donde se supone que nos iban a interrogar. Fue un poco estresante al principio, pero lo pudimos lograr. Lastimosamente nos tuvimos que quedar a dormir en el aeropuerto de Miami porque el otro vuelo abordaba en la madrugada. 

Luego de un vuelo de una hora y media, llegamos al aeropuerto de Charlotte donde se supone que mi padre nos buscaría, lastimosamente no soy buena hablando inglés y la verdad que fue un poco molesto que no entendiéramos los carteles y mucho menos podíamos pedirle ayuda a alguien porque no entenderíamos o esa persona no nos entendería a nosotros. Pasó más o menos una hora y al fin pudimos reencontrarnos con mi padre.

Algo que faltó decir fue que nuestras maletas no llegaron a Charlotte como tal, sino que llegaron a otro destino que fue Wilmington, así que tuvimos que ir hasta allá para recogerlas. El viaje duró más o menos tres horas pero pudimos llegar rápido ya que no nos detuvimos en ningún sitio. Ya con nuestras maletas en mano al fin pudimos dirigirnos a nuestro destino, Manteo, casi seis horas duramos en auto, nunca me imaginé tener un viaje tan largo.

Luego de una gran travesía por fin llegamos al hogar donde nos estamos quedando y por fin pudimos descansar.

Print Friendly, PDF & Email